miércoles, 19 de mayo de 2010

Un plato con remolacha

Haciendo honor al nombre de este blog hoy os recomiendo una receta para la cuál se necesita un pasapurés. Si no tenéis pasapurés no lo intentéis, ya que la remolacha no es fácil de chafar con un tenedor (lo he intentado) y con el minipimer queda como un chicle (también lo he probado).

No sé qué origen tiene esta receta, lo que sé es que viene de tradición familiar, por lo que en mi casa se llama Ensalada Sopranis, cogiendo el apellido de mi abuela materna. A mi me encanta, es una forma diferente de tomar una ensalada veraniega, ya que es más bien un puré y tiene un color muy atractivo.

Ensalada Sopranis

Ingredientes para 2-3 personas:
1 remolacha
3 patatas medianas
1-2 zanahorias
1 cebolla
8 hojas de lechuga
15 aceitunas
20 alcaparras
1-2 latas de atún
1/2 pimiento rojo
Mayonesa

Preparación:
Pelar y trocear las patatas, la remolacha, las zanahorias y picar la cebolla. Ponerlo todo a hervir en abundante agua con un poco de sal unos 35 min.
Cortar a tiras alargadas la lechuga y trocear el pimiento y las aceitunas.
Escurrir el agua y pasar por el pasapurés los ingredientes hervidos.
Mezclar el puré con la lechuga, el pimiento, las aceitunas, las alcaparras y el atún.
Colocar en una bandeja, haciendo la forma de una montaña y cubrir con la mayonesa.

Consejos útiles:
Os recomiendo comprar la remolacha cocida, que viene ya pelada. Así el tiempo de cocción es menor. Pero vigilar con el agua que desprende que mancha mucho, la remolacha se usa como colorante. Si elegís la remolacha cruda el tiempo de cocción será de 1-2 horas. 

Consejos de salud:
Las remolachas tienen alto contenido de fibra, soluble e insoluble. La fibra insoluble ayuda a mantener su tracto intestinal trabajando bien, mientras que la fibra soluble mantiene sus niveles de azúcar en la sangre y colesterol controlados. La remolacha es un alimento de moderado contenido calórico.

Por su riqueza en sodio no deben abusar de su consumo los que deben tomar una dieta sin sal, si bien su riqueza en potasio neutraliza en parte su contenido en sodio. Poseen una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. También deberían ser prudentes en su utilización aquellas personas que tengan tendencia a producir piedras en el riñón, puesto que su riqueza en oxalatos, al igual que ocurre con las espinacas, no beneficia a este órgano en absoluto.

Es rica en hierro y ácido fólico, por lo que es ideal para las mujeres embarazadas. 

Información extraída de Botanical on-line y de Alimentación Sana.

viernes, 30 de abril de 2010

Cheese & Roll

Esta vez os propongo una receta prestada, me la recomendó mi hermanita Pilar, la gran chef de casa. Es una receta perfecta, y muy jugosa, para quedar bien en una cena con amigos.

Pechuga enrollada
Ingredientes para 2 personas:
2 pechugas de pollo fileteadas
Espinacas frescas
Mozzarella fresca (1 bola)
Bacon en cintas
Sal y pimienta
Palillos

Elaboración:
Salpimentar las pechugas. Colocar sobre cada pechuga 3 hojas de espinacas y un buen trozo de mozzarella.
Enrollar la pechuga y enrollar una cinta de bacon por encima. Pinchar uno o dos palillos para sujetarlo.
Hornear a 210ºC durante 15-20 minutos.

Consejos útiles:
Es muy importante que la carne esté bien hecha, de forma que se asegure la destrucción de la salmonella, bacteria causante de la salmonelosis.

Consejos de salud:
La carne de pollo es muy fácil de digerir, más incluso que la de pavo. Presenta un contenido en proteínas y lípidos similar al de la carne roja, aunque destaca su aporte en minerales y vitaminas, principalmente vitamina B12, A, vitamina C y ácido fólico. Por otro lado, los menudillos contienen una gran cantidad de colesterol.  
Existen diferencias en la composición de las distintas piezas cárnicas, como en el caso de la pechuga, cuyo contenido en proteínas es mayor que el que presenta el muslo, más adecuada para dietas bajas en calorías.

Información extraída de Consumer.

martes, 20 de abril de 2010

Postre de fiesta

En esta receta que os propongo se juntan dos sabores que me encantan: el sabor de la piña fresquita y natural y el sabor caribeño del Mojito. Con este postre podéis empezar una noche de fiesta o simplemente dar un toque de alegría a una agradable velada.

Piña al estilo mojito
Ingredientes para 4 personas:
1/2 piña fresca
3 limas
1 ramillete de menta fresca
100g de azúcar integral
50 mL de agua
1/2 vasito de ron

Preparación:
Rallar la piel de las limas. Exprimir el jugo de la pulpa y reservarlo. En un cazo al fuego, disponer la ralladura de lima con el azúcar y el agua, dejar que se cueza unos 5 minutos desde que empieza a hervir. Retirarlo, añadir la mitad de las hojas de menta, reservando la otra mitad para decorar, y dejarlas en infusión. Cuando ya esté tibio, añadir el jugo de lima y el ron, remover y colarlo. Mantenerlo en el frigorífico hasta el momento de servirlo.
Pelar la piña y cortarla a rodajas en láminas muy finas.
Disponer la piña en un plato y rociarla con el jarabe.
Cortar a tiras finas la menta reservada, añadirla a la piña y servir.

Consejos útiles:
Cómo elegir una buena piña: Está madura cuando las hojas cambian de verdes a anaranjadas, despiden un olor agradable y la corteza se hunde suavemente con la presión de los dedos.

Cómo conservarla: La piña debe conservarse en un lugar fresco y seco, nunca en la nevera. Una vez pelada y cortada, la piña se puede conservar en la nevera recubierta con un envoltorio de plástico, aunque se ha de consumir lo antes posible. Si se quiere que esta fruta resulte más dulce conviene dejarla toda la noche boca abajo, ya que de esta forma el azúcar acumulado en la parte inferior se difundirá al resto del fruto.

Consejos de salud:
La piña es una fruta muy jugosa y aromática, que además de su alto contenido de agua es rica en hidratos de carbono y de bromelina, una enzima que ayuda a la digestión de las proteínas, por lo que resulta un postre ideal para facilitar la digestión o como ingrediente en ensaladas para preparar al estómago de los posibles excesos. A pesar de ser muy dulce posee pocas calorías.

Respecto a otros nutrientes, destaca su contenido de potasio, yodo y vitamina C. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que regula el metabolismo. La vitamina C colabora en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Dicha vitamina posee además acción antioxidante, reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. 

La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en la persona que tiene diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso.

Quienes padecen insuficiencia renal y requieren dietas bajas en potasio, deberán controlar la ingesta de piña. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, les conviene el consumo de piña.

El ácido oxálico que contiene la piña puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

Información extraída de frutas.

lunes, 12 de abril de 2010

Dar calabazas para cenar

Para cenar me suele apetecer una buena crema de verduras, calentita, ligera y que me aporte muchas cosas buenas. Esta vez he elegido la clásica sopa de calabaza (hay mil versiones diferentes) con un toque especial.

Sopa de calabaza con mascarpone
Ingredientes para 2-3 personas:
1/2 calabaza
1 puerro
1/2 cebolla
2-3 cucharadas de Mascarpone
sal

Preparación:
Lavar y cortar los puerros descartando la cabeza y la parte verde. Pelar y trocear la cebolla. Sofreír la cebolla y los puerros en una cazuela honda con aceite que cubra el fondo.
Pelar y cortar a cuadrados la calabaza.
Añadir en la cazuela 500mL de agua, la calabaza y sal al gusto. Hervir unos 15-20 minutos hasta que la calabaza esté blanda.
Triturar con el minipimer.
En el momento de servir poner una cucharada de mascarpone en cada plato.

Consejos útiles:
Calabaza: os será más fácil pelarla si metéis la calabaza entera en el microondas 1-2 minutos a baja potencia.

Otra versión: aquí tenéis una receta diferente pero muy rica de sopa de calabaza con mascarpone.

Consejos de salud:
El componente principal de la calabaza es el agua, lo que, unido a su bajo contenido en hidratos de carbono y a su casi inapreciable cantidad de grasa, hace que sea un alimento con un escaso aporte calórico. Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal, por lo que es un alimento ideal para controlar el peso (¡pero si hacéis dieta no pongáis mascarpone!)

Por su contenido en carotenos (provitamina A), vitamina C y cobre la calabaza tiene propiedades antiinflamatorias, ideales para reducir la inflamación y el dolor que se produce en enfermedades como la artritis o el asma.  

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

Las calabazas son hortalizas ricas en potasio y pobres en sodio, lo que les confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. Son beneficiosas en caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales y retención de líquidos. La razón es que el aumento de la producción de orina favorece una mejor eliminación de líquidos junto con sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico, urea, etc.
Información extraída de Verduras y hortalizas y de Botanical.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Regalar chocolate

El otro día celebramos nuestro aniversario y quería hacer un regalo especial, como ahora tengo tiempo quería elaborarlo yo misma. A mi marido le gustan mucho las trufas y había oído que era muy fácil de preparar. Así que me puse manos a la obra: busqué la receta, compré los ingredientes y fui a comprar una bonita caja a la papelería. La preparación fue rápida y divertida, pero lo mejor fue ver la cara de asombro de la gente al decir que las había hecho yo y lo buenísimas que quedaron. Siempre es una buena idea regalar chocolate, pero si además lo has elaborado tú mismo con amor queda mucho mejor.

Trufas de chocolate
Ingredientes para 35-40 trufas: 
200 gr. de chocolate para fundir
10 cl. de nata líquida (100gr de nata fresca)
1 palito de vainilla
30 gr. de mantequilla (una cucharada grande)
2 cucharadas de cacao amargo en polvo

Elaboración :
En una cacerola, poner la nata a calentar. Con un cuchillo, cortar a lo largo el palito de vainilla y raspar el interior dejándolo caer en la cacerola junto a la nata. Cuando empiece a hervir apagar el fuego.
Partir el chocolate en trocitos, añadirlo a la nata y mezclar con una cuchara de palo. Añadir la mantequilla y mezclar.
Colocar la mezcla en la nevera para que se solidifique.
Verter las 2 cucharadas de cacao en polvo en un cuenco. Sacar la pasta de chocolate de la nevera y, con una cucharita o con las manos, hacer bolitas con esta pasta. Pasar las bolitas por el cuenco para que se rebocen de cacao.

Consejos útiles: 
Escogiendo un buen chocolate: yo os recomiendo el Nestlé Postres, pero si os gusta el chocolate negro de verdad tenéis que probar el Lindt Postres 70%, quedará un poco amargo, pero es toda una exquisitez. Y para el cacao en polvo yo escogí Cacao Valor, pero también puede servir el Cacao Nestlé, que luego lo puedes aprovechar para hacer un chocolate calentito.

Haciendo bolitas: esto es lo más trabajoso de todo, pero puede ser divertido para los niños. Recomiendan hacerlo con dos cucharitas, con otras masas es práctico, pero en este caso el chocolate queda demasiado duro y es más cómodo hacerlo con las manos. Yo hice formas de rocas partidas.

Consejos de salud: 
Los derivados del cacao como el chocolate, son una importantísima fuente de energía, especialmente por su alto contenido en hidratos de carbono y grasas. Este apreciado dulce contiene tanta energía que puede hacer subir de peso a cualquier persona si no se consume con moderación. También son una fuente de minerales, ya que son ricos en hierro, fósforo y magnesio. 
Antioxidantes: El cacao contiene fenoles antioxidantes que protegen al organismo de enfermedades cardiovasculares. Estas sustancias combaten los radicales libres y retrasan los procesos de envejecimiento celular.
Una taza de cacao soluble es la bebida que aporta mayor concentración de antioxidantes al organismo, dos veces más que el vino tinto y cinco veces más que el té. El chocolate puro (cien por cien cacao), sin edulcorantes ni emulsionantes, contiene una gran cantidad de estos antioxidantes (flavonoides). Pero la mayor parte de los chocolates del mercado tienen una pureza relativamente escasa en cacao (alrededor del 50%) y, además, sustituyen dicho déficit con azúcares y grasas, con lo que se convierten más en un problema que en una solución.
Euforia y felicidad: Se relaciona el consumo de derivados del cacao con la carencia de afecto o un bajo estado anímico. Por ello, es frecuente vincular su ingesta desmedida con una decepción o un desengaño amoroso. Asimismo, es un símbolo de afecto; es muy común regalar bombones a una persona querida. Esto es porqué el cacao contiene feniletilamina, que provoca un aumento de serotonina. La serotonina es la hormona de la felicidad, al segregarse produce bienestar y euforia.
Sistema digestivo: Una aplicación recientemente verificada es el alivio de la diarrea, ya que los flavonoides del cacao pueden inhibir la secreción de fluidos en el intestino delgado. 
Si queréis saber más sobre las fantásticas propiedades del chocolate haced clic aquí.
Los consejos los he extraído de las siguientes webs: www.spainfitness.com, www.eufic.org, www.alimentacion-sana.com.ar y www.consumer.es.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Un poco de pescado

El pescado nunca me ha gustado mucho, y menos cocinarlo. Pero hay que comerlo, así que intento hacer recetas fáciles  que disimulen el sabor o lo acompaño con mayonesa, que es mi gran aliada para la ración semanal de pescado. Así que buscando por la red encontré una receta de salmón, que es uno de los pescados menos malos para mí, que es fácil de hacer, con no muchos ingredientes y queda la mar de apañada. Espero que os guste.

Salmón con miel

Ingredientes para 4 personas:
4 rodajas o lomos de salmón fresco (o congelado)
1 cebolla
2 zanahorias
un vasito de vinagre
un vasito de agua
miel
aceite de oliva

Elaboración:
Pelaremos y trocearemos las zanahorias. Las podemos hacer al vapor o hervir 10 minutos y apartar.
En una cacerola de fondo ancho pondremos 4 cucharadas de aceite de oliva.
Cuando esté caliente añadiremos una cebolla grande cortada en rodajas, cuando la cebolla esté pochadita,  añadiremos la zanahoria y distribuiremos encima las rodajas de salmón siempre procurando que no queden unas encima de otras. Lo dejamos a fuego medio.
Dejamos dorarse por un lado 3 minutos y damos la vuelta con cuidado de que no se rompan. Dejamos dorar otros 3 minutos y le añadimos el vasito de vinagre (vasito pequeño) y el agua. Tapamos la cacerola y dejamos cocer a fuego lento durante 5 minutos.
Transcurrido este tiempo ponemos encima de cada rodaja de salmón una cucharada de miel y dejamos cocer 3 o 4 minutos más hasta que la miel se integre con el resto de la salsa, sacudiremos de vez en cuando la cacerola para ligar  bien todo. Servir caliente.

Consejos útiles
Zanahorias: yo las cocino al vapor en el microondas con unas bolsas de Albal que són muy cómodas. Son reutilizables (2-3 veces), en pocos minutos tienes la verdura e incluso las patatas preparadas sin perder sus propiedades y no ensucias ningún cacharro.

Cómo preparar el salmón: Para poder disfrutar al máximo de su exquisita textura, de su jugosa carne y de su delicado y penetrante sabor, sólo hay un secreto, no hacerlo demasiado. El tiempo aconsejado de cocción varía en función del tipo de preparación.
- Salmón a la plancha o a la parrilla: Cocinarlo un minuto por cada lado para los filetes, o tres minutos para los lomos, dado que son algo más gruesos.
- Salmón al horno: En el horno, basta con cinco minutos de cocción para conseguir un plato jugoso y lleno de sabor, más aún si se acompaña de unas patatas y verduras carnosas.

Evitar exponerlo a altas temperaturas. Si se fríe a fuego lento, se perderán menos propiedades que si lo hacemos aplicando más calor. La congelación no afecta a las cantidades de omega-3 presentes en el salmón, así como la conserva al vacío. En el proceso de ahumado tampoco se pierden de forma notable, siempre y cuando se mantengan temperaturas bajas.

Consejos de salud
El salmón es uno de los pescados más populares por su sabor y la calidad de su carne rosa. Es un pescado azul o graso y es una de las mejores fuentes de ácidos grasos omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos, por lo que se recomienda en caso de trastornos cardiovasculares.

Contiene proteínas de alto valor biológico que hacen de este pescado un alimento imprescindible para deportistas, niños y personas activas. Además aporta vitaminas A, B12 y D y es uno de los pescados azules con menor contenido en colesterol.

El salmón presenta un inconveniente que comparte con todos los pescados azules y es su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico, por lo que se aconseja limitar su consumo en caso de hiperuricemia o gota. 

Cabe destacar el contenido de sodio, tanto del salmón ahumado como de las huevas, con respecto al fresco. Por lo que en casos de hipertensión arterial o retención de líquidos habría que evitar el salmón ahumado y las huevas.

Consejos extraídos de Pescados y mariscos y de Cocina y hogar.

martes, 2 de febrero de 2010

En invierno alcachofas

Aprovechando que es temporada de alcachofas (octubre-marzo) y están baratas vamos a hacer una receta con una de las verdura más sanas. Pero como lo verde asusta a algunos, la vamos a adornar con una bechamel de queso, lo que hará que esta receta sea muy calórica, a pesar de sus propiedades medicinales, perfecto para una fría noche de invierno.

Alcachofas gratinadas con queso

Ingredientes para 4 personas
25g mantequilla
8 alcachofas grandes
250cc leche
3 cucharadas de harina
unas hebras de azafrán
pizca de curry
150g queso rallado
un huevo
tomillo
sal

Elaboración:
Limpia bien las alcachofas, quitando el tallo y las hojas más duras. Corta el extremo superior de la flor. Deja cocer en una cazuela con agua ligeramente salada, durante 15 minutos, o hasta que queden muy tiernas.
Prepara una bechamel: calienta la mantequilla en un pequeño cazo a fuego muy bajo, añade la harina y remueve. Ves añadiendo la leche a medida que vas removiendo y se va formando una masa cada vez más líquida. Añade a la bechamel el azafrán, sal y el curry. Remueve, aparta y añade la yema, el tomillo y el queso, removiendo bien. Monta la clara a punto de nieve e incorpora a la salsa de queso.
Escurre las alcachofas y coloca en una fuente de horno engrasada. Cubre con la salsa de queso y hornea a 180º unos 20 minutos, o hasta que se doren. Deja reposar fuera del horno 5 minutos y sirve.

Consejos útiles
Cómo conservarlas: Si se introducen en una bolsa de plástico cerrada y se dejan en el frigorífico, se conservarán una semana. Con tallo se puede mantener en agua, como una flor cortada, en el frigorífico. Para que no se seque, lo mejor es no cortar el tallo hasta el momento de su consumo. Una vez cocidas, se han de conservar en el frigorífico y consumir en 24 horas. También se pueden congelar para aumentar su conservación durante varios meses.

Cómo prepararlas: Un consejo muy útil para evitar que se ennegrezcan las alcachofas antes de cocerlas o de freírlas, es ponerlas en un recipiente con agua fría y el zumo de medio limón, no más de medio, para evitar que la acidez enmascare su sabor natural.
 
Lo ideal es cocinarlas al vapor con el fin de concentrar al máximo sus nutrientes. En caso de hervirlas, se aconseja usar el mínimo de agua, la cantidad justa para cubrirlas, y aprovechar el caldo de la cocción para tomarlo o elaborar sopas u otros platos. Si se asan, tanto a la plancha como al horno, no deben cortarse las puntas de las hojas, ya que así se mantiene la humedad interna durante el asado.
 
Otro truco infalible, si se van a cocer y no se quiere añadir el zumo de limón, consiste en no echarlas todas a la vez. Al incorporarlas poco a poco, el agua no cesa de hervir y se oxidan menos, ya que cuando se enfría el agua parece que es cuando más fácilmente ennegrecen.

Cuando se vayan a cocer las alcachofas en agua, hay que evitar las cazuelas de hierro y de aluminio porque le confieren un desagradable color oscuro, alterando también sus propiedades.

Consejos de salud
Las alcachofas tienen un alto contenido en hidratos de carbono, sobre todo en forma de fibra, una moderada cantidad de proteínas y las grasas son casi inexistentes. La principal vitamina de la alcachofa es la B1, y tiene otras sustancias en pequeñas cantidades pero con importantes efectos (colerético, diurético, antioxidante, antiinflamatorio y reduce la absorción de colesterol).

La alcachofa favorece la buena digestión de alimentos grasos y evita la formación de cálculos biliares (piedras en la vesícula). Al evitar la absorción de grasas disminuye la hipercolesterolemia. Es apta para diabéticos porqué ayuda a la absorción de los hidratos de carbono, pero no en forma de glucosa. Reduce el estreñimiento por su alto contenido en fibra, aunque esto tiene como contrapartida que produce flatulencias. Y para acabar es una verdura muy diurética, lo que evita cálculos renales (piedras en el riñón), disminuye la hipertensión arterial y la retención de líquidos.

Consejos extraídos de la web http://www.verduras.consumer.es/